esperanzabipolar
Este blog nace con el propósito de compartir una experiencia vital y todas las reflexiones fruto del sufrimiento de los síntomas durante más de cinco años. Actualmente mi vida ha vuelto a ser la que era antes de recibir el diagnóstico de trastorno bipolar. Una ilusión hecha realidad.
miércoles 22 de febrero de 2012
el trastorno bipolar y la oportunidad
El trastorno bipolar es una enfermedad que marca un antes y después en tu vida. No conozco a nadie que haya vivido la depresión o la euforia sin haberse enfrentado a situaciones objetivamente difíciles, y en algunos casos, habiendo atravesado experiencias que podrían derrumbar a cualquiera. Visto el problema desde fuera, podría parecer que las crisis emocionales más llamativas aparecen sin avisar pero el origen, en muchos casos, se encuentra en la acumulación de estrés y una alteración en la rutina del sueño.
Decir que el trastorno bipolar se trata de una oportunidad puede resultar demasiado superficial, dependiendo de la situación de salud de la persona diagnosticada y sus circunstancias vitales. Si llevas tiempo leyendo mi blog y has llegado hasta aquí comprenderás lo que me gustaría explicarte a continuación.
Si no hubiera sufrido en mi vida situaciones en las que mis emociones y estados de ánimo se desbordaron por completo, no podría estar escribiendo esto para ti ni podría haber aprendido todo lo que aprendí acerca del trastorno bipolar. Con toda seguridad tampoco habría descubierto la escritura, habría constituido la asociación Esperanza Bipolar ni habría terminado por especializarme en marketing digital.
Reconozco que he encontrado mi recuperación, en gran parte, en el estudio del trastorno bipolar a través de mi experiencia personal y la experiencia de otros. Volcarme en esta actividad me ha permitido despertar una creatividad dormida y también desarrollar algunos tipos de inteligencia que me han facilitado concluir un primer libro y completar cien páginas de un segundo.
El trastorno bipolar, si encuentras un buen equipo médico que sepa como ayudarte, puede constituir una oportunidad para afrontar cambios importantes en tu vida hacia dentro o hacia fuera. En mi caso particular, tuve que dar un salto al vacío porque la situación de mi salud era tan delicada que no vi otra alternativa. Otras veces, se requieren cambios profundos de mentalidad o de hábitos no siempre fáciles. Estilos de pensamiento muy arraigados o una inercia vital que no siempre nos lleva por el buen camino dificultan o hacen imposibles los cambios tan necesarios.
El trastorno bipolar, como cualquier enfermedad, supone una oportunidad para que te conozcas mejor y comiences una vida a partir de lo que tienes. Uno de los grandes frenos a la hora de disfrutar de la vida es que muchos nos centramos en lo que nos falta. De esta forma la botella no está ni medio llena ni medio vacía, sino completamente vacía. La enfermedad tambíén se presenta como una oportunidad para superar los miedos no siempre infundados, porque toda crisis emocional deja sus cicatrices. Decidas lo que decidas hacer con tu vida conviene saber que no siempre es mejor estar en movimiento que tomando aire. Una vez alcanzado el bienestar, ya tendrás tiempo de ponerte otra vez en marcha. La vida siempre te espera.
miércoles 15 de febrero de 2012
el trastorno bipolar y la psicología
La psicología es una de mis pasiones desde que empecé a sufrir graves problemas en el piso de arriba. Cuando te diagnostican con trastorno bipolar o cualquier otra enfermedad, es muy recomendable estar bien informado. Hay tantas fuentes de información como personas distintas puedas encontrar en el mundo. Escuchar a todas ellas es la mejor manera de aprender, rechazar a una sola por diferente puede ser un grave error. Ni lo que opina la mayoría es siempre lo más útil, ni lo que opina la minoría debe excluir la opinión de la mayoría.
Siempre he tratado de formar mi propia opinión, y creo que me ha ayudado mucho en mi recuperación.
Una de mis convicciones es que la psicología tiene la llave que abre casi todas las puertas. No sé muy bien porqué la situación es la que es, ni sería constructivo ver sólo los defectos del sistema.
Resumiendo, a no ser que el problema sea estrictamente económico, si padeces el trastorno bipolar, me parece tan incomprensible prescindir de la psicoterapia como padecer cáncer y no recibir tratamiento.
Pienso que quien todavía no divulga esta recomendación a los cuatro vientos o es víctima del interés, o está completamente equivocado.
Si tu psicólog@ sabe hacer su trabajo, nunca podrá hacerte daño. En el mejor de los casos, podrá cambiar tu vida. Un buen psicólogo es aquel que cumple la regla 80/20 de la siguiente forma:
"Si tu pones el 20%, el psicólogo te ayudará en un 80%".
Cuando uno acaba en la consulta de un psicólogo, no puede dar el 50% porque necesita mucha ayuda. El buen psicólogo es aquel que saca chispas a tu 20%.
Por otro lado, hay una opinión muy generalizada que también considero muy equivocada. Hay quien piensa que un buen psicólogo es aquel con el que te entiendes bien. A no ser que tú y tu psicólogo habléis distinto idioma, nunca he acabado de entender esta afirmación. ¿Y un buen traumatólogo? ¿Y un buen cirujano? ¿Y un buen psiquiatra? ¿También son aquellos con los que te entiendes bien?
Un buen psicólogo es aquel capaz de aumentar tu nivel de bienestar.
Mientras no se sitúe a la psicología en el lugar que le corresponde, los avances serán tan lentos como imposible la recuperación de muchas personas que sufren sin conocer, ni por lo más remoto, el origen de su sufrimiento.
Dedicado a Patricia Viviana Barrón, en el día de su cumpleaños. :)
miércoles 8 de febrero de 2012
el trastorno bipolar y las metas
La palabra meta es una palabra que nos empuja a la consecución de algún logro. Ni todo el mundo considera los logros necesarios para vivir una vida satisfactoria ni es fácil fijarse metas que nos mantengan permanentemente motivados. En cualquier caso, con el diagnóstico de trastorno bipolar, sus síntomas y las crisis emocionales, no resulta tan fácil plantearse qué es posible y qué es lo que no está a nuestro alcance. Uno de los mayores problemas, además del deterioro o pérdida de capacidades que el trastorno bipolar puede suponer si no es bien tratado, es la dificultad de mantener cierta continuidad en cualquier actividad que consideres apropiada a tus cualidades y tus habilidades. Cuando uno se plantea, ante la recurrencia de los problemas, si va a ser capaz o no de lograr sus propósitos, es conveniente ser realista y valorar la situación teniendo en cuenta tus propias limitaciones.
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El día que decidí dar un cambio radical a mi estilo de vida mi primer meta era mi prioridad: reencontrarme con la salud. Lógicamente acerté de pleno en las elecciones que fui tomando porque, de lo contrario, no me encontraría como me encuentro. Una vez recuperada la salud, comienza el verdadero proceso de consolidación de tu bienestar, donde puedes plantearte pequeños retos orientados a lograr una estabilidad de medio plazo. Conozco personas que, a pesar del sufrimiento, han querido continuar su vida como si nada hubiera sucedido. Especialmente, esta inercia se produce en las primeras dificultades y crisis que nos sorprenden por inesperadas. Habitualmente, nos damos cuenta de que tenemos un grave problema que afrontar cuando la situación ya es de emergencia y la realidad se impone. Este momento suele coincidir con el momento en que la única salida posible parece ser tirar la toalla y abandonarse al sufrimiento.
Sin embargo, me gustaría terminar con buenas noticias. Si el equipo médico que te trata es capaz de encontrar la forma de ayudarte, nada de lo que te he contado hasta ahora es importante. Con el tiempo, te darás cuenta de que puedes hacer una vida tan satisfactoria como la de cualquier otra persona que conozcas. No sufrirás ninguna limitación excepto aquellas que tú mismo te impongas para cuidar tu salud. Hoy es el día que propósitos o intenciones de hace diez y cinco años atrás, son para mi ya una realidad. Si no hubiera priorizado mi salud en un momento de mi vida ninguno de ellos hubiera sido posible. Mi vida es mucho más plena de lo que nunca hubiera podido llegar a imaginar.
Y si te apetece, déjame un comentario aunque sólo sea para contarme qué tal estás pasando este invierno de frío. :)
miércoles 1 de febrero de 2012
el trastorno bipolar y la importancia
El tema de la importancia y su relación con el trastorno bipolar me interesa especialmente porque, en mi caso particular, muchos de los síntomas que sufrí guardaban una relación muy estrecha con una importancia desproporcionada. Me cuesta imaginar que una persona despreocupada al extremo pueda sufrir lo que se conoce como manía. La preocupación, en muchas ocasiones, va unida al exceso de importancia. Con la euforia puede ocurrir exactamente lo mismo.
Si, por ejemplo, piensas que la eduación de tus hijos es excesivamente importante la inquietud no te permitirá educarles desde la serenidad. Si otorgas a tu trabajo un exceso de importancia, sufrirás de un nivel de estrés considerable y realizarás tus tareas con mayor dificultad que si reduces el nivel de importancia de tus responsabilidades. Si crees que tu relación de pareja es demasiado importante, puedes caer en vicios tan extendidos como la incomprensión, la intolerancia o la agresividad.
Reconozco que pueda resultar difícil de comprender, pero librarse de la importancia es quitarse un peso de encima. Vivimos en una sociedad que rinde culto a la importancia; parece que aquello que no es importante no merece la pena. Los premios y el reconocimiento rinden culto a la importancia y no tanto al valor. Los poderes de los medios de comunicación difunden importancia para tragarnos sus mensajes de la misma forma que la publicidad nos muestra importancia para crearnos una supuesta necesidad.
La importancia es una de las fuerzas que contribuyen a la inestabilidad emocional porque refuerzan la intranquilidad, la ansiedad y la opresión. Ofenderse o enojarse tiene mucho que ver con la importancia, si te libras de ella te librarás de la mayoría de los problemas que se pueden sufrir en las relaciones sociales.
Tengo la intuición de que si me hubiera librado de ella hace tiempo, no hubiera conocido la euforia. La importancia en el ámbito profesional fundió mi salud. Evidentemente consideraba demasiado importante lo que hacía, sometiéndome a un nivel de estrés todavía mayor. El otro día pude comprobar con una llamada telefónica una de mis todavía debilidades. Sentir que el trabajo que desempeño desinteresadamente para un buen amigo era demasiado importante me creó cierta incomodidad al tratar de convencerle de mis planteamientos. Me trajo desagradables recuerdos que creía tener olvidados hasta que solté la importancia. Aparentemenente tan sencillo, pero tan difícil en la práctica.
Y para terminar, un tópico que no debemos olvidar quienes hemos sufrido o somos más vulnerables. Si únicamente das importancia a tu salud, tu salud mejorará notablemente. Dar importancia a tu salud significa priorizar tu salud ante todas las cosas. Si tu cuerpo se queja, escúchale y házle caso. A veces, es mucho más sencillo de lo que parece. No es necesario estar diagnosticado con trastorno bipolar para seguir este consejo tan simple. ¿Cómo lo ves? :)
miércoles 25 de enero de 2012
I premio Merck al mejor blog de salud
Escribo este comentario únicamente para pediros un favor. He inscrito el blog en el I concurso Merck al mejor blog de salud. El ganador tiene un premio de 3.000€ que donaría integramente a la asociación Esperanza Bipolar que constituí a finales del año pasado. LLevo casi un año dedicándome a compartir con todos vosotros lo que he aprendido sobre el trastorno bipolar, y tengo intención de seguir haciéndolo durante mucho tiempo. Sé que cuesta registrarse para poder votar, pero si realmente crees que este blog específico sobre el trastorno bipolar merece la pena, estarás haciendo una aportación importante al proyecto Esperanza Bipolar.
No me gustan los premios, pero en este caso hago una excepción :)
Haz click en este enlace y sigue las indicaciones I premio al mejor blog de salud Merck .
el trastorno bipolar y los grupos de ayuda
Hace ya tres años que me dedico a coordinar los grupos de ayuda de la Asociación Vasca de Pacientes Bipolares de Bilbao. Cuando comencé no tenía ni idea de cómo hacerlo, ni he tenido que plantearme qué haríamos allí ni de qué hablaríamos. Se me ocurren tantas ideas sobre aquello que nos podría ayudar a todos que, hasta ahora, sólo he puesto un espacio a disposición de un grupo de doce personas donde compartir.
Cuando oigo algunos comentarios, no dejo de sorprenderme. Personas que comentan abiertamente que las reuniones son incluso tan útiles como el tiempo que comparten con sus psicólogos, me llevan a pensar que los beneficios son difíciles de valorar objetivamente pero visibles. Disfruto viendo el cambio que han experimentado la mayoría de ellas desde el primer día que las conocí hasta el día de hoy.
Puedes llegar a pensar que las reuniones en una asociación no son para ti. Así todo, te recomiendo que te lo replantees. Si me hubieran dicho hace quince años que me acercara a una asociación, no lo hubiera hecho porque no habría estado en las condiciones de aprovechar todo lo que pueden aportar a una persona que, muchas veces, sufre en soledad. Si estás diagnosticado con trastorno bipolar y me lees, te recomiendo que preguntes si existe alguna asociación en tu entorno. Si no existe y puedes ponerla en marcha porque te sale del corazón hacerlo, házlo. Es muy posible que tu salud mejore hasta el extremo de sorprenderte a ti mismo.
Qué hacer y cómo hacerlo es más fácil de lo que parece, pero si tienes alguna duda aquí me tienes para ayudarte en el proceso. Te puedo facilitar mi experiencia y mi forma de enfocar las reuniones donde lo importante es compartir en el sentido más amplio de la palabra. Me puedes dejar un comentario aquí o enviarme un mail a esperanzabipolar(arroba) hotmail.com. Estaré encantado de ayudarte.
miércoles 18 de enero de 2012
el trastorno bipolar y la imaginación
Siempre he pensado que quienes estamos diagnosticados con trastorno bipolar tenemos mucha imaginación, y quizás abusemos de ella. La imaginación es muy volátil porque se centra en el futuro, y la mayoría de las veces en un futuro que nunca llega. Además de vivir lo no vivido con tanta intensidad, o incluso más que en el momento presente, la imaginación puede convertirse en adictiva.
En sí misma no creo que se pueda considerar un mal vicio, empleada en exceso crea dependencia y puede acabar por pasarnos factura.
Quien vive un presente con satisfacción, no necesita recurrir a ella tan a menudo. Quienes quieren escapar del presente, abusan de esta forma de proyectarse al futuro para construirse una realidad a medida. Aunque también puede ser una herramienta útil de personas que son muy expansivas o creativas. Hace mucho tiempo solía utilizar la imaginación con mucha frecuencia, ahora prácticamente he abandonado esta práctica que puede suponer más frustración que ilusión. Para disfrutar de ilusiones en tu vida, no es necesario hacer este viaje sin moverte del sillón de tu casa. Un viaje muy cómodo que puede ser como comparar un maravilloso documental que te transporta a Nueva York sin respirar la altura de sus rascacielos con la realidad de una ciudad sin medida. Ni las pulgadas de tu televisión pueden reducir la diferencia entre lo que es y lo que parece ser.
Psicológicamente hablando, imaginar una situación no es muy diferente a vivirla. De hecho, la experiencia suele ser incluso más intensa. Nosotros tenemos un problema importante con la intensidad de nuestro mundo emocional y quizás debamos limitar, en cierta manera, esta tendencia al escapismo.
Desde que vivo centrado en el presente, mi vida es mucho más saludable. Disfruto de todo y con todos. De vez en cuando me doy un viaje, pero retorno rápidamente al aquí y ahora. Anticiparse al futuro sin bola de cristal es igual que andar sobre una cinta de correr. Parece que te mueves, pero no avanzas.
Algunos síntomas del trastorno bipolar pueden corresponderse con este mal hábito. Si te identificas con él, mi recomendación es que lo hagas con mucha precaución.
Y tú, ¿qué opinas? :)
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